A diario menospreciamos la forma en que nuestra existencia impacta a otras existencias, lo que hacemos, lo que no hacemos y lo que dejamos de hacer.

Creo que para mi, es de lo más difícil (si no es que lo más) que tiene la vida, porque a cada minuto todo cambia, es natural perder el piso, distraernos, olvidarnos de nuestro papel, y ya ni se diga lo complejo que es adaptarse a ejecutar otro rol, u otros roles en cada momento del día, de la semana, del año, de la vida.

Pero por todo eso, considero que vale la pena hacer el esfuerzo por saber en donde estamos parados, es cabronsísimamente complicado, pero los resultados valen el esfuerzo.

Yo he vendido mentiras, y en casi todas ellas, me siento de la chingada, pero trato de compensarlo, cuando no lo hago, hacer las cosas de corazón y con toda la buena vibra, porque sé, que cuando las circunstancias no son las mejores, puedo portarme como un verdadero hijoeputa. Y no, no es mi intención, solo es mi lado más irracional.

No es justificación, pero hasta ahora no sé como puedo cambiar.me

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *